En nuestros diferentes Noviciados, nuevas generaciones jóvenes se preparan para proseguir la obra iniciada por nuestra Santa Madre Fundadora, María Josefa del Corazón de Jesús y continuada por sus Hijas, las Siervas de Jesús de la Caridad.


Lo han dejado todo para servir al hermano, para hacerle visible el rostro bueno y amable de ese Dios que las ha llamado.
Porque los tiempos cambian, las sociedades se transforman, pero:
Los pobres continúan marginados.
Los ancianos se ven necesitados.
Y los desvalidos nunca faltan.