Su ideal es servir a Dios en los enfermos, ancianos, necesitados y niños apoyadas en la oración. Con la confianza puesta en Dios y con una adecuada preparación comparten lo que son y lo que tienen en la asistencia domiciliaria, los hospitales, las residencias, los comedores, los dispensarios, centros de día y guarderias.

Libres para servir transparentes en el vivir y actuar.
Para entregarse al hermano.

Haciendo
visible el rostro bueno y amable de Dios.
Dispuestas a dejarlo todo.