Sr. Obispo: (Abre la sesión con la invocación al Espíritu Santo):
  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
(Todos):  
  VEN, ESPÍRITU DIVINO, / manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; / don en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; / fuente del mayor consuelo.
   
  Ven, dulce huésped del alma, / descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, / brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas / y reconforta en los duelos.
   
  Entra hasta el fondo del alma, / divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre / si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado / cuando no envías tu aliento
Riega la tierra en sequía, / sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde / calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, / guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones / según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia / dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse / y danos tu gozo eterno. Amén.
 
OREMOS:
  Dios todopoderoso, de quien procede la bondad y la hermosura de todo lo creado, haz que comencemos esta sesión de clausura con ánimo alegre y que realicemos nuestro trabajo movidos por el amor a Tí ya los hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
   
Notario: (Presenta al SI: Obispo las actas originales y dos copias de las mismas):
  Excelencia Reverendísima, como Notario del tribunal que ha instruido el proceso de canonización del siervo de Dios Mariano José de Ibargüengoitia Zuloaga, tengo el gusto de presentar a va Excelencia las actas originales de dicho proceso y dos copias de las mismas.
   
Sr. Obispo: (Dirigiéndose al Promotor de Justicia):
  Diga el Promotor de Justicia si tiene algo que objetar contra las actas originales del proceso o contra las copias de las mismas.
   
Promotor de Justicia: ( De pie y dirigiéndose al Sr: Obispo ):
 

Excelencia Reverendísima, como Promotor de Justicia, me place comunicar a Va Excelencia que todo el proceso ha sido instruido según las normas de la vigente legislación para las causas de los santos. He procurado asistir a todas las sesiones celebradas por el tribunal para interrogar a los testigos y para recoger las pruebas documentales. He examinado y firmado personalmente las actas originales de dicho proceso y he controlado las dos copias de las mismas, las cuales han sido cotejadas con sus originales y no tengo nada que objetar contra ellas.

   
Sr. Obispo: (Examina las actas originales y las copias del proceso y, consultado el Juez
Delegado, dice):
  Como presidente del tribunal y con la autoridad que me compete, declaro auténticas las dos copias del proceso que se me han presentado.
   
Postulador: ( De pie y dirigiéndose al SJ: Obispo ):
  Excelencia Reverendísima, dado que es necesario entregar a la Congregación de las Causas de los Santos las dos copias auténticas de las actas del proceso, ruego a va Excelencia se digne nombrar la persona que ha de llevar a Roma dichas copias.
   
Sr. Obispo: (Consulta con el Juez y determina nombrar a la persona que ha de llevar las
copias a Roma):
  Después de haber consultado con el Juez Delegado que ha instruido el proceso, hemos decidido entregar las dos copias auténticas del mismo al Postulador de la causa, P. fray Romualdo Rodrigo OAR. Por tanto rogamos al P. Romualdo manifieste si acepta dicho cargo y, en caso afirmativo, le ordenamos que preste el debido juramento.
   
Postulador: ( En pie y dirigiéndose al Sr: Obispo ):
  Excelencia Reverendísima me siento muy honrado por la confianza que ha depositado en mi persona y acepto con agrado el encargo de entregar a la Congregación de las Causas de los Santos las copias auténticas del proceso. Prestaré ahora gustoso ante Va Excelencia y ante el tribunal el debido juramento.
   
  (El Postulador; puesta la mano en los evangelios, jura entregar a la Congregación de las Causas de los Santos las copias auténticas del proceso).
   
 
« Yo, fray Romualdo Rodrigo, designado portador del proceso sobre la vida, virtudes y fama de santidad del siervo de Dios Mariano José de Ibargüengoitia Zuloaga instruido en la ciudad de Bilbao, juro cumplir fielmente el cargo que se me ha confiado de llevar a Roma dos ejemplares auténticos de dicho proceso y presentarlos a la Congregación de las Causas de los Santos, juntamente con el sobre de las Letras del Sr. Obispo, del Juez delegado y del Promotor de Justicia y el instrumento de clausura.
   
  Que Dios me asista y me ayuden estos santos evangelios».
   

Juez Delegado: (De pie y dirigiéndose al auditorio ):

   
  El tribunal, por orden de su Excelencia Reverendísima el Sr. Obispo, decreta que sea levantada acta de la presente sesión y de todo lo realizado en la misma, y que, firmada por todos los que han participado a ella, sea incluida en las actas del proceso y en las copias que han de ser enviadas a Roma.
   
  Asimismo decreta que las actas originales, cerradas, lacradas y selladas, sean guardadas diligentemente en el archivo de la diócesis y que nadie ose abrirlas sin el permiso expreso del Sr. Obispo.
   
        El tribunal ordena al Notario cerrar, lacrar y sellar tanto las actas originales como las copias auténticas de las mismas, que entregará al postulador para que las lleve a la Congregación de las Causas de los Santos.
   
       Firmas: (El señor Obispo y los miembros del Tribunal firman el acta original de la sesión y las copias de la misma).
   
       Lectura del acta de la sesión: (El Notario da lectura al acta de la sesión de clausura).
   
       Juez Delegado: (Leída el acta el Juez delegado, puesto de pie, dice lo que sigue):
   
       Ruego al Notario ya sus ayudantes que procedan a cerrar y lacrar las arquetas que contienen las actas originales del proceso y las copias auténticas de las mismas.
   

       Sr. Obispo: ( Cuando se haya acabado el trabajo de lacrar las actas declara clausurado el proceso con las siguientes palabras):

   
       «Como presidente del tribunal y en virtud de las facultades que me competen, declaro solemnemente clausurado el proceso diocesano de canonización del siervo de Dios Mariano José de Ibargüengoitia Zuloaga, sacerdote, que vivió y murió en esta diócesis».
   
         Felicitaciones: (Sr. Obispo, Madre general de las Siervas de Jesús...).
   
Oración final: (El Sr. Obispo hace la oración final):
         V /. Bendito sea el nombre del Señor.
         R/. Ahora y por siempre.
   
Oremos:
  Oh Dios, Padre de todos los dones,
de quien procede cuanto somos y tenemos;
te damos gracias por los beneficios de tu amor
y te rogamos que nos concedas amarte
con todas nuestras fuerzas.
   
           Por Jesucristo nuestro Señor. Amén