GRAN NOTICIA
En la Ciudad Milagro

Fue canonizada en Roma el primero de Octubre, en el gran Jubileo de Año 2000, una SANTA ESPAÑOLA por un Milagro obrado en Armenia, Quindío.

Ocurrió en los días entre el 11 y el 24 de Agosto de 1992 en la antigua sede de la Clínica Central del Quíndío, situada en la calle 23 No. 16 -39.

El Beneficiario fue un niño llamado JUAN CARLOS OSPINA BOLAÑOS, bebé que nació en estado de prematurez, hacia la una de la mañana del 11 de Agosto, de 27 semanas de gestación, con un peso de 850 gramos, presentando una severa insuficiencia respiratoria por la inmadurez de la membrana hialina o membrana pulmonar, por lo que tuvo que ser pasado inmediatamente a una incubadora.

HECHOS DE FE (apartes de los testimonios de expediente) El niño JUAN CARLOS, como ya se dijo, nació en muy malas condiciones de salud. Dice en su testimonio la Madre Isabel González Arnoso, la Superiora de la Clínica Central en ese entonces.
La madre, el segundo día nos pidió oraciones.... también le entregué unas novenas de nuestra Fundadora, y le coloqué una medalla (reliquia de la Fundadora) dentro de la incubadora, en un momento, el niño asió la reliquia...... La madre llegaba y lo primero que hacia, después de saludar al niño, era tomar la novena y oraba...'

Sor Teresa Merino agrega: 'Nosotras, como religiosas, siempre indicamos a los familiares orar por los enfermos, y le sugerimos a la mamá que empezáramos a rezar la novena a la Madre Fundadora y que le pidiéramos mucho a Dios que nos concediera esta gracia por medio de nuestra madre Fundadora. Le colocamos una reliquia el niño dentro de la incubadora y la estampa de nuestra Madre Fundadora. La mamá cuando llegaba a visitar al niño, lo primero que hacíamos con ella, era rezar la novena.'

Afirmó el padre del niño, Jairo Ospina Torres. Los ruegos nuestros y de las Hermanas siempre estuvieron a flor de piel, por la fe ante todo que tenemos. Yo quería conservar mi hijo y le pedí mucho a Dios. Pues como sabia que la Beata había sido muy entregada a los enfermos, le rogamos a Dios, que por intermedio de la madre Josefa, nos concediera la curación de Juan Carlos, o bien fuera que le iluminara al médico lo mejor para que nos sacara adelante al niño.'.

HECHOS MÉDICOS. El diagnóstico médico inicial fue de 'muy grave y difícilmente curable".
Atendieron a la madre Ana Lucía Solaños de Ospina y al bebé, el médico Ginecólogo Carlos Arturo Gómez Mejía y el Pediatra Guillermo Palacio Betancourt.
Dice el Pediatra: " Inmediatamente cuando nació Juan Carlos comenzó con la dificultad respiratoria. Todos advertimos de inmediato esa deficiencia. Tenía inmadurez anatómica y fisiológica."
Dice el Ginecólogo: 'Era un bebé muy pequeño y con signos severos de inmadurez.... Nos quedamos los dos en la Clínica hasta altas horas de la madrugada'.
De lo consignado en la Historia Clínica se extracta: El 14 de agosto, 3 días después de nacido, el paciente presenta cianosis y sufre el primer paro cardiaco respiratorio que dura de 7 a 8 minutos, el 22 presenta dos y el 24 otro y todos en estado de shock y con este último, dice el pediatra, se consideró que el paciente estaba en muy malas condiciones y no se debían realizar maniobras extremas, tanto que que se llamó al padre del paciente y se comentó con él. En este momento se dejó sólo con las medidas mínimas necesarias.

SE PRESUME UN MILAGRO
El testigo diga si piensa que el hecho puede ser explicado por medios naturales o el piensa que puede tratarse de un milagro

Siete testigos, excluidos los médicos, lo atestiguaron; sin embargo los médicos para quienes se omitió esta pregunta, se atrevieron a opinar así:

Dr. Palacio: "No es el término maravillado, más bien diría sorprendido, puesto que yo ya había hecho lo módicamente posible y estaba esperando su muerte. Me parece algo Insólito. Esto me puso a pensar mucho a nivel espiritual" (pregunta 28).
"Esto lo he comentado con pocos médicos, pero con mucha gente que fue a la Clínica y que conoció el hecho, no se pone en duda lo milagroso o sobrenatural."(pregunta 30).
"Me parece importante resaltar que un nido de 850 gramos, se salvo, es llamativo, pero se puede dar. En este caso específico, sin personal preparado, sin los equipos, sin los recursos adecuados, hacen de este un caso fuera de lo común. « (pregunta 31).

Dr. Gómez: En esta situación especifica, ante la mejoría de determinado tipo de pacientes, en éste y en otros, uno con frecuencia ve que la evolución natural de la enfermedad no se comporta como suele comprometerse en el resto de la población, y uno dice: " aquí hay una mano superior que está ayudando" (pregunta 29)

TESTIMONIOS EXTRA PROCESO: (Del interrogatorio extraprocesal tomado el 12 de febrero de 1996, al Pediatra.)
Pregunta: "Puede asegurar que la evolución y curación del niño ha sido algo extraordinario, que no sólo se consiguió por medios humanos"
"Sobre la respuesta a esta pregunta no tengo la menor duda en asegurar que algo extraordinario ocurrió o influyó para la recuperación y posterior evolución de Juan Carlos. Yo, Guillermo Palacio Betancourt, como médico Pediatra, encargado del manejo de Juan Carlos, no puedo decir que este paciente salió adelante por el tratamiento médico, tanto que llamé al papá de Juan Carlos, le dije que se viniera, que el niño se nos iba a morir y que quería que estuviera con él en esos momentos. Independiente de la decisión que se tome, para mí, no hay ninguna duda de que la mejoría y la posterior evolución de Juan Carlos, son algo que médicamente no lo puedo explicar."

Pregunta: Si el Doctor Palacio está dispuesto a ir a declarar a Roma si lo pidiera el Tribunal Estoy dispuesto, ya sea a viajar o si ellos vienen, a contarles lo que pasó, ya que plasmar en un papel lo que vi, lo que sentí y lo que ocurrió es un poco difícil. No se me borra de mi memoria el momento en que estoy con el niño y éste coge en su manita la imagen de la Beata María Josefa del Corazón de Jesús y a partir de este momento, las Hermanas no dudaron ni un minuto en la mejoría del niño, mientras ellas involucraban a la familia del paciente en sus oraciones y su optimismo y seguridad aumentaban, el mío desde el punto de vista médico cada minuto disminuía. Si Ustedes me pidieran que dijera lo que ocurrió, en una palabra, solamente
una lo podría resumir: Milagro.

LA IGLESIA LO APRUEBA Y LO CONFIRMA

Habiendo sido declarada la validez de la investigación diocesana el trece de Octubre de 1995 por decreto de la Congregación de los Santos, el hecho pasó a estudio de la Consulta Médica de la misma Congregación integrada por 5 eminentes médicos: Presidente Proff. Raffaello Cortesini Final¡, Proffs. Carlo Aiú, Domenico Palermo, Nino Pasetto, Emilio Piccione, y como Secretario Dr. Ennio Ensoli, la cual nombró como Peritos de Oficio a dos de sus integrantes : Carlo Alú y Domenico Palermoquienes rindieron su informe y en pleno decidieron el 8 de Octubre de 1998 en la Sala del Congreso de la Congregación de las Causas de los Santos, contando con la presencia de S.E. Rv.ma Edward Novak, Secretario de la Congregación; Rv.mo Monseñor Michelle Di Ruberto, Subsecretario de la Congregación y de¡ Rv.mo Monseñor Sandro Corradini, Promotor General de la Fe.

La votación fue unánime de los cinco miembros por la afirmativa en todos los puntos sometidos a consideración y luego pasaría a estudio de los Teólogos, quienes entregarían su Veredicto al grupo de Cardenales y Obispos quienes presentaron su voto al Papa, el cual en el Consistorio Público del 28 de Junio de 1999 aprobó el Milagro y quedaría solamente por fijar la fecha de su canonización.