Desde aquí quiero dar las gracias a las Siervas de Jesús por dejarnos ser participes de la celebración de la canonización de su Madre Fundadora la ya Santa María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra.

Fueron días irrepetibles, en una ciudad mágica, donde cada piedra, cada calle, cada casa tiene miles de historias que contar. Donde por cada calle de Roma se veían Siervas de Jesús con gran alegría, todos juntos, con nuestro bandera y nuestra bolsa mostrando con orgullo la fe que nos unía.

Los actos fueron organizados concienzudamente por las Siervas de Jesús; desde la ceremonia de preparación en la iglesia de San Ignacio dirigida espléndidamente por el Padre Colino, la recepción en nuestra embajada y la visita a la Curia Generalicia en el monte Parioli en la jornada de la Canonización hasta la Eucaristía de acción de gracias en la iglesia de San Ignacio y la recepción del Santo Padre en la plaza de San Pedro en la jornada del lunes.

Pero el domingo, día de la canonización, era el gran día. Los chaparrones parecían que nos acompañaban como homenaje a nuestra tierra, pero las inclemencias del tiempo no consiguieron que nadie se moviera de la plaza de San Pedro hasta escuchar las palabras del Santo Padre que todos recibimos con gozo. Desde aquí podrán Uds. leer la homilía de S.S. Juan Pablo II en castellano y en euskera con palabras de aliento para que la Paz triunfe en nuestro pueblo.

Esta Web, que a muchos sorprenderá, no se conforma con homenajear a la Santa Madre Fundadora ni a toda la obra que lleva a cabo las Siervas de Jesús, esta Web, pretende ser un medio para mostrar una nueva forma de vida en comunidad, la alegría de sus madres, el latido de sus corazones y trazar, apoyados en los nuevos medios de comunicación, un nuevo camino para la búsqueda de vocaciones.

Estamos seguros de nuestro éxito, tenemos muchas razones para ello.

Jorge de la Herrán y Crespo
Director de Agoranet 2000